Una captura inmóvil


  De repente, inconsciente, saqué mi más sincero placer con un click extraordinario, espontáneo ante más de mil personas, cien mil peces, varias nubes, doscientos minerales y una sola persona.

 
  Remé por un río de inquietudes, sobrellevadas por fuertes corrientes, e imposibles esperanzas. Abracé con dulzura la botonadura de aquel instrumento, fértil sólo cuando estabas tú frente al objetivo. Saturaba la creatividad del momento, con una detección de sonrisa animada y honesta, tu simpatía rompía la desdicha de mi causa.
 
  Una sola imagen demostró la dulzura de tu tiempo y captó en mi mente una atención desmesurada. Tranquila es tu pose mientras tiemblan mis canillas, absortas ante un momento tan dulce. Azul muy azul es tu imagen, y más azul la recuerda mi retina.
 
  Soy el fotógrafo callado que te sacaba capturas de una simpatía natural y espontánea, ante las cosas extraordinarias (tú), deseo volver a ese lugar, sin darme cuenta.
 
  Y volver a sacarte una captura inmóvil que me hiciera revivir. Anny.