Para ti mi amor


    Tumbado sobre aquella cama, hasta las rodillas que forman noventa grados, mientras tocan mis pies al suelo. Sudando, aguantando el roce lento pero efectivo de la de colcha, conseguían los segundos pasar lentamente concentrándome en el ruido del reloj, que veía como iba acortando el momento lentamente con su severo tic-tac inexorable. Me encontraba aturdido, inexplicablemente saturado y sobretodo entristecido por una posible vacante, que aunque lo fuere nunca lo será.
 
 
    Sólo te pido y sea lo que espero de tu vida, es que me la regales por completo, porque tus besos de cariño aún por mí cara resbalan y los siento a cada instante como aprietan hasta que mi corazón bombea por ti, la alegría de vivir. ¡Cuántos momentos deseo vivir contigo!, no me los quites… porque me volvería loco.
 
    Tu sola presencia benévola actúa conmigo como una caricia sincera en mi vida y controla la sazón de mi existir, cuánta paz he aprendido de ti y cuánto amor te tengo. En este caso, no vale prueba de amor si no que son mis lágrimas las que buscando tu trato (como siempre ha sido) buscan el consuelo de la más dulce mujer que mis ojos vieron y conoceré jamás. No puedo respirar porque en mi garganta se ahorcan los sentimientos y me ahogan, e intento apretar los dientes que tiritando no saben parar.
 
    Duérmeme esta noche, porque aún tengo la misma edad.
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¡Un abrazo tranquilo!


   Nunca pagaría más…que por tener un abrazo tranquilo.
 
   La dictadura de la belleza no me calma la sed, pues hay gente que aprecio y gente que quiero. Por eso es tan suficiente un abrazo tranquilo, y tranquilo, es sólo un abrazo. Hay que ser abierto. Hay que saber que dar es recibir. Un entrelazado de brazos es recíproco al cien por cien y gusta tanto a ti como a mí. Un concierto tranquilo de sensaciones equilibradas.
 
   Un abrazo al día, tranquilo, y otro a la noche, tranquilo. Un abrazo de sosiego. Ven a mí y déjame-quédate sereno/a. No tengas miedo de acercarte, también lo necesito, soy como tú, y necesito tu abrazo.
 
   Un lema de mi vida, aprendido en ella.
 
   ¡Dame un abrazo!,¡Dame quietud!.

Una captura inmóvil (II)


     Volvió a suceder año después, e impresionado el papel dónde impresa quedó tu foto, no cabe más dedicarle otro momento ilusionante, al menos para mí. Otro instante obligado para observar, otra canción de una sola nota de solera, que me hace decirte esto… 
 
     Con mi botón dibujo el perfil de tus labios y tus ojos, voy bordeando el comienzo de tu nariz perfecta,  porque yo la imagino y la trazo con mi dedo. Voy esculpiendo cada rasgo de tu hermosa faz, divinidad absoluta para el ser humano, y que prospera fácilmente con la orden de mi dedo, porque la belleza que mi cámara soberana desea está presente. Y me miras y mi mano dibuja exactamente sobre los labios que deseo y que sonrien justo por debajo de la sonrisa que mi dedo imagina y dibuja.
 
     No existe más placer que encontrar el calco al dibujo que siempre he estado buscando. Y esa Anny, eres tú.
 
     ¡¡Muakkkk!!                                                                                               De Javi.