El rescate (Pagado)

"Desde la plaza de armas de un lugar cualquiera,

Te escribo una carta para que tú sepas

Lo que ya sabías, aunque no lo dijeras.

Espero que llegue a tus manos y, que no la devuelvas.

Que pagues el rescate que abajo te indico.

Yo tampoco me explico, por qué no acudí antes a ti.

Pero nadie puede salvarme, nadie sabe lo que sabes,

Y tampoco entregarían lo que vale mi rescate.

No hay dinero, ni castillos, ni avales, ni talonarios,

No hay en este mundo, -aunque parezca absurdo-,

Ni en planetas por descubrir, lo que aquí te pido.

Y no te obligo a nada que no quieras.

Las fuerzas me fallan, mis piernas no responden;

Te conocen, pero no llegan a ti.

Decidí por eso mismo, un mecanismo de defensa.

Y presa como está mi alma, con la calma suficiente,

Ser más fuerte, y enfrentarme cuanto antes a la verdad,

Sin dudar un segundo, lo asumo, sólo tú puedes pagar el rescate.

Devuélveme el amor que me arrebataste,

O entrégaselo, lo mismo me da, al abajo firmante;

Pues no hay en este mundo, -aunque parezca absurdo-,

Ni en planetas por descubrir, lo que aquí te pido.

Y no te obligo a nada que no quieras.

Las fuerzas me fallan, mis piernas no responden;

Te conocen, pero no llegan a ti.

Y no te obligo a nada que no quieras.

Las fuerzas me fallan, mis piernas no responden;

Te conocen, pero no llegan a ti."

Firmado,

Enrique Bunbury & Javier Losada

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