Lo que a…


A ello voy. A lo que no me atrevo a decirte. Lo que por mensaje indirecto debo hacerte llegar. A lo qué a pesar de mirarte no puedo hacerte ver que no tengo más miradas. Atención, corazón a lo que voy a decirte ahora. No tengo minutos que contar contigo. Ni sensaciones que compartir juntos. Sólo pasiones en mi pensamientos y amores compartidos en noches de cariño propio. A lo qué digo ¡vivo! o muero. Que tú no tengas ni idea de lo que siento. Qué tú nunca pienses en si debo. Tengo dos minutos hoy para lo qué decir empleo. Rubia. Entrega tu cuerpo. Si alguna vez te veo. Por un deseo.

A lo qué tú dices…

Hagan que sus hijos sean felices


Es un ruego que les hago. Por favor, hagan que sus hijos sean felices. Me diréis claro como si fuera fácil conseguir eso. Es tan difícil que ni yo mismo sé como hacerme feliz, como voy a hacerlo con alguien que no soy yo, si no tengo experiencia ni el saber para llevarlo a cabo. Nadie lo tiene os diré.

Vuestros hijos, desde pequeños sabrán apreciar las enseñanzas, desde temprana edad. Probado queda que en los primeros tres años de vida del ser humano es cuándo absorbe todo su potencial para el resto de su vida. Aprende fundamentalmente de los padres, que deben estar muy cerca cada vez y mostrándole en todo momento las aptitudes que debe aprender. De esto va a depender en buena parte la felicidad de la persona en su vida, pero no así del todo. También necesitamos mantener las actitudes positivas, darle al niño a conocer sus miedos como retos y nunca como restricciones hacia su personalidad o vida futura. Afrontar, fallar y avanzar. Nunca decirle esto no se hace, si no esto se hace así. No sabes, si no lo  correcto es esto.

Ahora me preguntaréis dónde está la felicidad en todo este párrafo que he soltado. No lo sé. Se que serán variables infinitas las que actúen sobre la felicidad en todas las personas, pero en cada una de ellas individualmente se pueden controlar. La felicidad es interna al ser humano, y el grave error es que pensamos que tenemos que buscarla fuera de nosotros, en otras personas, en objetos, en relaciones, en amores, en amigos, en pasiones, amantes, distracciones, vicios, … Ahí no queda la felicidad, ser feliz es estar bien con uno mismo dentro de unos parámetros de vida social, vida que nos toca vivir, y que la misma vida nos quita. Si la vida es injusta, y la muerte hace justicia a esta vida. Porque no ser feliz con uno mismo. No creas en la vida. No creas en la justicia como hace la victima. Tu vives, eres la victima. No creas en ella. Sé feliz por ti mismo. Sé feliz a lo que te tocó vivir, sin creer en ello, sin pensar en nada más que tú, y lo justo que eres contigo mismo. Creo en mí. Justamente. Sé feliz con lo que te tocó vivir. Lo demás pura invención por ser, seres humanos. Vida.

Todo lo que está fuera de ti, es infelicidad.

PD: no soy autista.