Lo que tú eres, lo que quiero y lo que será


Amor

Quiero comprender la diferencia entre estos tres conceptos, quiero pero aún no puedo. Desgraciadamente, lo que pienso o creo, puede dictar de la realidad en demasía, o puestos a pedir, que sea fidedigna en gran proporción. Eso no lo sé, ni lo sabré porque soy un ciudadano de este mundo y no del otro.

Es muy importante acordarme siempre de lo que quiero para luchar por ello, y de esta forma tener la capacidad, cada día, de dar ese poquito de mí para conseguirlo. No importa la veces que lo intente, porque si me acuerdo de lo que realmente busco, de mi objetivo primordial, de ti, los fallos y los intentos son profesores. Yo soy una persona, sí. Yo debo guardar mis valores, sí. Pero también debo luchar por lo que quiero.

La relación de lo que quiero con lo que eres tú, es básicamente la tangente que se crea entre tu pecho y mi mirada. Yo miro hacia ti, pero ella sólo te acaracia, continúa, y casi ni la percibes. Tú eres una pasión desmesurada, un pensamiento único, y un atardecer mirando al agua que refleja toda la vida. A veces me pregunto porque te busco si sólo me rechazas, y yo mismo me respondo: “a veces ha mostrado su verdadero yo bajo los ojos, mientras echaba a andar y te miraba, o cuando en mis recuerdos evaluaba su dulce sonrisa roja”. No sabía de ti hasta la casualidad, no volví a saber de ti hasta el aterrizaje y hoy no sé cuando volveré a conocerte. ¿Rendido?, así estoy rendido de querer quererte. Hoy. Pero es sólo uno de mis intentos, es uno solo. Pero me acuerdo de lo que quiero, y lo que quiero eres tú.

Acabo de superponer las tres ideas iniciales que no alcanzaba a comprender:

“Lo que quiero y lo que será es lo que tú eres.
Lo que tú eres es lo que quiero y lo que será.
Lo que será es lo que quiero, lo que tú eres.”

Quiero, eres, será.