El mudo doliente


Hace muy poco tiempo, y hablando con una chica que conozco, se me ocurrió esto que hoy plasmo aquí para que no se me olvide.

La primera pregunta que me surgió fue, ¿Cómo sienten las personas? Y después, ¿Serán iguales los conceptos de los sentimientos de todas las personas? Sé que los expertos en la materia podrán decirme que sí o que no. Pero lo que sí es seguro, es que yo no lo sé. Y aunque ya expliqué en otro entrada, de dónde provienen los sentimientos (ver aquí) la verdad es que a veces dudo en las dos primeras preguntas. ¿Son los sentimientos construidos o innatos?

Parece que sientan o no igual, o el matiz de su sentimiento sea diferente o no, lo que sí es seguro que algunos sentimientos te hacen llorar y otros reír o helarte. Luego. Calidez. Sonrojo. Disfrute. Emoción. ¿Lo mismo? Creo que no, nunca podrá ser lo mismo por la experiencia, me dijeron a veces. ¿Pero es la experiencia humana una prueba fiable y estadística para hacer cualquier tipo de estudio? Por supuesto, que no. La mayoría de nuestros sentimientos son inconscientes, incluso los que creemos conscientes y generados a propósito. Con esto podríamos decir que entonces es todo lo contrario a lo que yo he afirmado en la frase anterior. Pero no, no es así, por lo que la parte consciente de estos sentimientos está en lo que nos distingue del resto de animales. La comunicación y colaboración, compartiendo conscientemente nuestros sentimientos. Y he aquí el fallo humano.

¿Quién es el mudo doliente?

Toda aquella persona que oculta en su corazón la verdad de su sentir. Porque quiere, odia, explora de manera insconsciente. Como cualquier animal. Pero al igual que ellos, no puede transmitirlo. Y ahí está su dolor. El dolor de este mudo que no es humano. Pero siente dolor como cualquier animal al no poder expresarlo.