Diario de amor. Página 2.


Volverte a enamorar

Estaba enamorado de ti por completo.

Pero tenía el problema de que tu amor,

aunque correspondido, no se dirigía exacta-

mente a mí. Tenías la imagen mental

de un aspecto completamente distinto al que

yo tenía en realidad, y las circunstancias

muy distintas para todo. Para nuestro encuentro.

A mi sorpresa, no porque no lo esperara, y conociera

tu nivel de madurez, pese a tus ****** años,

pero aceptaste aquello con total naturalidad

y un exquisito gusto que me dio el verdadero

empujón para apostar por ti. Y aquí estoy.

De nuevo enamorados.

(Aparece en el marguen superior este texto de imprenta: “Si la vida es cuanto puedes darle y de verdad le amas por encima de todo, ¿por qué no entregársela?”

Como reza en la frase superior de esta carilla

el amor que siento por ti no sería amor

si no tuviera ganas de entregarte mi vida.

Porque no puedo elegir no quererte, y darte

todo lo que esté a mi alcance, es pan

de cada día.

Volverte a enamorar fue mi ilusión y

lo conseguí, no hubiera sido posible sin

ti. Sin esa desmedida forma de entregarme

tu ******** años, tu boca colorida y la

parte del pecho que guarda tu corazón.

Y  lo que quiero es volverte a

enamorar siempre. Cada segundo…